Arbitrario — Demián Aiello
Archivo recuperado · dibujos y pensamientos arbitrariamente desordenados

Playback de un vivo

El sábado a la tardecita tomé el 141 hacia la casa de mi madre, el cual venía particularmente lleno. Yo viajaba parado en la pate de atrás, cerca de la rueda trasera. De repente escucho la radio del conductor a un volumen increíblemente alto. Pensé para mi mismo (y me perdí en mis pensamientos): "Uh... otro de esos colectiveros a los que les gusta compartir su música a todo lo que da con los pasajeros. Pero este se zarpó, suena muy fuerte, alguien de todos estos que viajan le va a hacer kilombo, van a llamar a la empresa y van a decir algo. Pero no, porque tendrían que tener pruebas, habría que bajarse y volver a subir con un escribano que certifique que la música está muy fuerte. A menos que haya un escribano entre los pasajeros. Si yo fuera escribano ¿mi palabra valdría más?" y mientras yo pensaba esta secuencia de giladas, la música se hacía más fuerte, como si se acercara a mi. Efectivamente, era un tipo que abriéndose paso entre la multitud, sostenía un radiograbador con CD pidiendo monedas por ello.

Un grande.
Comentarios (3)

Comentarios históricos (3)

lucila
que capo el flaco!!!!
Eugenio
estubo copadp pero espero que me mandes alguno a mi e-mail!!!!!!!!!!!!!chau groso
Pato
Esto fue muy gracioso. Me imagine toda la situación.

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