Cometí uno de los peores errores de mi vida. Fui a ver "El Retorno del Rey" el día del esteno.Como siempre, la sala estaba repleta de esos que hablan y les gusta comentar. Sumado a eso, el típico pelotudo con un puntero láser molestando en la pantalla, unas cuantas infradotadas que llevaron a sus críos de mierda, lloradores y gritones, y para colmo, en el medio de la película hicieron un intervalo, lo cual me indignó tremendamente. No por estar en contra de ese afán de los cines por vender su puto pochoclo, si no porque un corte en el medio de una película, arruina la tensión, te hace perder esa hermosa sensación corporal que se va ganando con el correr de los minutos. Involucrarse en la trama, que te atrape la historia, es parte esencial de una película.
Para rematarla, estaban los aplaudidores. Raza inmunda y despreciable que batió sus palmas antes de que empezara el film, después de que terminara, cada vez que alguno de la película hacía una pirueta, y en cada fundido a negro de la última media hora, suponiendo el final. Lo único que faltó fue que se pusieran a cantar a coro: "Vamo' los Hobbits, con huevo vaya al frente, que se lo pide toda la gente".
Me parece que voy a dejar de ir al cine.

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