
Cuando yo tenía unos 18 o 19 años (y era más imprudente que ahora) me paró un patrullero a mi lado y un policía para pedirme los documentos. Yo les doy mi DNI y comienzan con el típico interrogatorio: ¿De dónde venís? ¿A dónde vas? etc. Después de contestarles, se me ocurrió (en mi cabeza sonaba divertido) hacerles yo unas preguntas a ellos y me mandé con: ¿Ustedes siempre patrullan o a veces están en la comisaría?
Luego de un silencio tenso me dijeron en tono sobrador: Mirá pendejo, agradecé que es de día, que si no te cagámos a palazos.
