Mi amigo Fernando (quién también tiene crédito por el dibujo de este post) me contó esta anécdota y me parece digna de ser compartida.En Monroe y Triunvirato, vi un malabarista en un semáforo, pero ¡Le faltaba un brazo!.
Eso no es todo. El taxista que me llevaba dijo apenado: "¡La puta, pobre tipo!" le dió unas monedas y agregó, sin darse cuenta de lo que decía: "Yo no suelo ayudar, pero a este tipo hay que darle una mano."
Superior.
