Todos tenemos (y si no, deberíamos tener) un asiento favorito en el colectivo. Seguido por una especie de TOP FIVE de otras opciones en caso de que nuestro preferido no esté disponible.En mi caso particular, si puedo elegir, me siento en el asiento de uno, que esta sobre la rueda trasera, suele tener el almohadón más mullido y más espacio para las piernas. Le sigue el segundo (contando desde la ventanilla de la puerta trasera hacia el medio) en la fila de 5 asientos atrás de todo. Luego el último de la sección de asientos dobles (obviamente el lado de la ventanilla). Después se ubica el de adelante de este último. Y hasta hay días en los que le encuentro cierto encanto al primer asiento de la fila de uno.
Ah, y lo peor son esos bondis nuevos, en los que a veces te toca viajar para atrás, sentado de espaldas. Un horror.
