"Yo sé que ahora vendrán caras extrañas, con su limosna de alivio a mi tormento"
cantaba sabiamente Gardel hace mucho.
Ahora van a empezar las preguntas:
¿Pero qué te pasa? Contame, dale...
Si no estuviera tan triste, quizás podría... no sé.
Comentarios históricos (0)
Se conservan los comentarios recuperados. Este archivo no admite nuevos comentarios.
