Arbitrario — Demián Aiello
Archivo recuperado · dibujos y pensamientos arbitrariamente desordenados

De fence

Rejas

¡ANMISTÍA YA, para los monumentos y plazas!

Al que se le haya ocurrido vallarlos habría que golpearlo con violencia en la cara y en el cuello.

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Un olor muy particular

Cromy Club, Alsina 1290
Cuando era chico mi casa quedaba cerca de la fábrica de Cromy, y cuando pasabas por la puerta podías sentir, flotando en el aire, el olor de las figuritas Raspá y Olé.

Salando las heridas

Era uno de esos dían en los que uno está mal y lo único que desea es quedarse en la cama y no hablar con nadie. Pero como ya me había comprometido con mi hermano a que lo iba a llevar al recital, no podía fallarle. De hecho yo había comprado las entradas anticipadas. Hice un esfuerzo por caretear la tristeza y fuimos. Llegamos temprano al estadio y sentados en el pasto del campo, se daba la tipica espera de recital. Esas en las que un ñato se para y luego una multitud desaforada se precipita contra las vallas; esas esperas en las que vuelan, inflados cual globos, los preservativos que te regalaban en la entrada alguna organización de lucha contra el SIDA; etc. El caso es que mi ánimo no estaba como para soportar mucho todo aquello. Casi podría decir que no veía la hora de que terminara el recital para irme a mi casa. Es más, me paré lejos del escenario, como para que el tumulto de gente no me molestara. No había banda soporte, así que la espera se hizo aún más insoportable. Sinceramente me quería ir. Hasta que se hizo la hora del show y con los primeros (y potentes) acordes de 'Un ángel para tu soledad' salieron al escenario los 'Redonditos de Ricota'. Mientras el Indio Solari entonaba:

Ya sufriste cosas
peores que estas
Y vas a andar esta ruta, hoy,
cuando anochezca.

Tu esqueleto te trajo hasta aquí
con un cuerpo hambriento, veloz
y aquí, gracias a Dios,
uno no cree en lo que oye.

Para el momento en que llega a decir por segunda vez 'Preso de tu ilusión, vas a bailar, bailar' una energía tremenda se había como apoderado de mi. Me dieron ganas de meterme entre la gente y hacer pogo, saltar, cantar y bailar con todas las fuerzas. Ahí aprendí que ver a esos tipos en escena ni se compara a escucharlos en compact.
Yo no soy ricotero ni lo quiero ser, pero fue una noche increíble y yo casi me la pierdo... y todo por esa pelotuda.

Menage a trois

Peleas clandestinas de perros
La evolución en peleas de perros sería poner dos perros y un gato.
Así los perros no lucharían entre ellos, sino que unirían sus fuerzas contra el gato.

Los de Puntodoc y Chiche Gelblung tendrían programa como para un mes.