Arbitrario — Demián Aiello
Archivo recuperado · dibujos y pensamientos arbitrariamente desordenados

Cosas que pasan

El precio injusto

Detesto cuando en los negocios te ponen cartelitos, anunciando ofertas. Ej:

La docena: $ 3,60
Cada una: $ 0,30

¿Cuál es la ventaja? ¿Que hacen una cuenta pelotuda por nosotros?
Pero es peor con este otro ejemplo:

Envase de 200 gramos: $ 1,50
Envase de 100 gramos: $ 0,70

Generalización colectiva

Escuchado en el colectivo 36 a las 23:50, de la boca de un tipo que tenía una gorra con la leyenda: Peronismo Militante.
¿Cómo es que con todo el poderío que tiene Estados Unidos no se termina con la droga de Centroamérica?
Es porque allá son todos drogadictos... Andá a Estados Unidos vas a ver como están todos dados vuelta. ¿o me vas a decir que es mentira?.

Como dice Dieguez: Sépalo

Hay dos cosas que son un clásico argentino de los cuales no participo.
El Mate y el Fútbol.

Yo no tomo mate, porque no me gusta su sabor. Es una bebida que no me causa placer, ni beberla, ni compartirla. Sin embargo, sí soy capaz de preparársela a mis amigos, cuando vienen de visita.
En cambio el Fútbol es algo que odio cada día más. No puedo entenderlo.

Recién tiró

No entiendo a la gente que deja los bordes de la pizza o que pide un helado en cucurucho y en vez de comerlo, lo tiran.

Guarda que está lleno de éstos

Desprecio con violencia, 100% pura y sin diluir, a la gente que hace el Mono Mario.
Todos sus personajes están, obviamente, basados en personas reales. En su grupete de amigos, niños ricos y cancheritos de zona norte. Personas que están un escalón más abajo que la ameba en la evolución zoológica, pero creyéndose varios pisos más arriba del más inteligente de los mortales. Patéticos.

Es una ducha

Llenás la bañera, te sacás la ropa, probás la temperatura del agua con la mano (la notás un poco caliente, pero todo bien), metés un pie y sentís como un cosquilleo del calor, inmediatamente pensás: 'es porque recién entro, ya me voy a ir acostumbrando'. Continuás metiendo el otro pie, despacito. Luego te agachás lentamente hasta sentarte en el piso de la bañera. Extendés los brazos, tu cuerpo está ya más templado. Te estirás y lográs relajarte. Suena el teléfono.